Bobby Borg, autor de The Musician´s Handbook y Music Marketing For The DIY Musician, nos da unas excelentes recomendaciones desde su sección en Sonicbids.com que pueden ser aplicadas en cualquier parte del mundo.
“Hacer carrera en el negocio de la música no es fácil, mucho menos para la gente de piel delicada. De hecho, puede ser muy deprimente ante los desafíos que hay que enfrentar para llamar la atención. Aquí hay 12 consejos, rápidos y simples, que pueden ayudarnos a mantenernos enfocados y con el ánimo alto.
01- Alimenta tu intelecto con conocimiento y procura mejorar cada día.
02- Retorna a otros lo que has aprendido a través del voluntariado, la enseñanza y la ayuda a otros
03- Mantente alejado de la negatividad (es decir, de las personas que no están contentos con sus vidas , de quienes tienen un falso sentido del derecho, de los envidiosos, de los manipuladores y controladores). La negatividad es una enfermedad muy contagiosa.
04- Aprende a festejar y a reconocer cuándo es suficiente (lo que podría significar no festejar en absoluto).
05- Ejercítate y come sanamente.
06- Manten tus cuentas , facturas y recibos en orden. Trata de no deberle nada a nadie -sólo la idea de la deuda puede ensombrecer tu camino como una nube negra- y asegúrate de ahorrar algo.
07- Manten tu casa limpia y en orden. Lava tu ropa , lava los platos. Un entorno pacífico hace a las personas pacíficas.
08- Pasa tiempo con tus viejos amigos y familiares cercanos.. No hay nada más poderoso que el amor incondicional.
09- Acércate a la naturaleza. Ir a la playa o ir de excursión en las montañas, de alguna manera, te hace apreciar el hecho de que el mundo y tú mismo son milagros.
10- Crea un plan de trabajo para tu carrera y tus metas. No esperes por nada ni nadie. Si quieres hacer algo, hazlo ahora.
11- Mantén siempre un elemento de independencia en tu trabajo. Pregúntate siempre: "¿Podría arreglármelas sin este trabajo? ¿Tengo alguna otra opción?" Hacer esto te da una sensación de control sobre tu vida.
12- No tengas miedo de ser tú mismo.”
lunes, 25 de mayo de 2015
lunes, 18 de mayo de 2015
EL PLAN MAESTRO PT 2
Cuando hayamos decidido cuál es el objetivo que orientará nuestra carrera sabremos cuáles son los objetivos accesorios que nos pondrán en el camino de conseguir el primero, por eso a este lo llamaremos el Objetivo Permanente y al resto Objetivos Auxiliares. Visto de manera gráfica podríamos decir que se trata de subir a la copa de un árbol (el Objetivo Permanente) y para ello utilizaremos las ramas del mismo (los Objetivos Auxiliares). En este ascenso tendremos más posibilidades de éxito en la medida en que contemos con un plan de trabajo efectivo, para lo cual debe cumplir con ciertas características:
01 - Un plan de trabajo es un conjunto de acciones orientadas a la obtención de “ciertos objetivos” no de “todos
los objetivos”. Esto implica que debemos planificar para varios niveles que en algún momento pueden superponerse o sincronizarse pero, en principio, planificamos para lograr objetivos a corto y largo plazo.02 - Los objetivos deben tener un tiempo límite para su consecución. Los objetivos a corto plazo se dividirán en diarios, semanales y mensuales. Los objetivos a largo plazo serán anuales, bienales, quinquenales y por décadas (estamos planificando una carrera para toda la vida ¿cierto?).
03 - Debemos crear áreas de acción de acuerdo a los diferentes frentes simultáneos que debemos cubrir en cada etapa de nuestra carrera.
04 - Un plan debe ser realista y adaptado tanto a nuestras condiciones como a la magnitud del objetivo a lograr. Si planificamos sobre la base de un presupuesto o unas habilidades que no tenemos estaremos corriendo a ciegas hacia una pared muy dura para intentar derribarla a cabezazos. De la misma manera, minimizar o magnificar la dificultad del objetivo nos hará perder tiempo, energía y recursos.
05 - Por supuesto, siempre habrá imprevistos. Para enfrentarlos debemos contar con planes de contingencia que nos permitan cumplir la meta comprometida.
06 - Debemos prever y organizar la logística que necesitaremos para llevar a buen término las acciones emprendidas. Si llevas comida enlatada en tu viaje a una montaña solitaria no puedes olvidar llevar tu abrelatas (mejor aún, dos).
07 - El mejor plan debe incluir la selección del mejor equipo humano. Si elegimos compañeros de viaje perezosos, temerosos y negativos los resultados pueden ser un desastre.
08 - Es de la mayor importancia ser flexibles. Los planes no son yugos a los que estamos atados, sino guías de acción para conseguir metas. Si en algún momento es necesario cambiar parte del plan (o todo el plan incluso) debemos hacerlo sin dudar, siempre que el nuevo plan esté orientado a realizar el objetivo permanente.
Ya tienes los elementos básicos para elaborar el plan maestro que te orientará en tu camino. Sé sincero y realista. Pero, sobre todo, no pretendas ser quien no eres. Sé tú mismo.
lunes, 11 de mayo de 2015
TRES LIBROS QUE ABRIRÁN TU MENTE EN EL ARTE DE MERCADEAR TU MÚSICA
En el competido mundo de la música hay quienes se encargan de hacer más pesada la carga y quienes están prestos a ofrecer su experiencia y conocimientos para hacer más ligera la carrera. Entre estos últimos destaca un trío de autores cuyos libros merecen más de una lectura.Guerrilla Music Marketing de Bob Baker es una obra maestra de consejos prácticos y esclarecedores para afinar la marcha de la empresa musical en la que estemos embarcados sin importar el nivel en que nos encontremos. Cómo vender nuestra música, cómo acercarse a los medios, cómo atraer más fanáticos, cómo usar internet enficientemente, nada escapa a la mirada de Baker cuando se trata de promoción.

Music is Your Bussiness de Chris Knab divide el trabajo en cuatro frentes:
1- Desarrollo del artista y el producto, 2- Promoción, 3- Publicidad,
y 4- Ejecución. Cada sección pone en su sitio las cosas llamándolas
por su nombre y explicando claramente cuáles son los pasos lógicos
para obtener los mejores resultados en cada frente.
Marketing Lessons from the Grateful Dead por David Meerman Scott es un derroche de ideas sacadas de la experiencia de los Grateful Dead y puestas al servicio de los más variados proyectos. En este libro se aclara, de una manera tan amena como práctica, la verdadera veta que hizo de los Dead uno de los grupos más icónicos de la historia del siglo XX.
Estos tres libros son fundamenales para entender los nuevos tiempos de la industria musical que, gracias al desarrollo de las comunicaciones, hacen por primera vez del artista el verdadero dueño de su trabajo.
miércoles, 22 de octubre de 2014
TOM HESS: DIAGNÓSTICO, VISIÓN Y ACCIÒN
Una de las cosas que hemos aprendido en el viaje que emprendimos en la vida es que para conocer algo sobre una materia debemos volver a ella una y otra vez y desde distintos puntos de vista. Por esto, al toparnos con el trabajo musical y pedagógico de Tom Hess, decidimos compartirlo.

Tom Hess es un compositor, guitarrista y emprendedor con una larga carrera
como profesor, músico de sesión, de giras, y como solista. Su mayor virtud quizá resida en una visiòn muy práctica de su profesiòn, lo que le ha permitido desarrollar un sistema de enseñanza en el que da a sus alumnos las herramientas necesarias para salir a crear sus propias oportunidades en vez de sentarse a esperarlas.
como profesor, músico de sesión, de giras, y como solista. Su mayor virtud quizá resida en una visiòn muy práctica de su profesiòn, lo que le ha permitido desarrollar un sistema de enseñanza en el que da a sus alumnos las herramientas necesarias para salir a crear sus propias oportunidades en vez de sentarse a esperarlas.
No necesariamente compartimos todos los métodos e ideas de Hess pero, como ya dijimos, para conocer algo de una materia debemos acercarnos a ella desde diversos puntos de vista, y el de Tom Hess es uno de los más descarnados. Por eso compartimos contigo el diagnóstico y las propuestas que Hess presenta en su página web.
POR QUÉ LA MAYORÍA DE LOS MÚSICOS NO LOGRA CRECER, EXPANDIRSE Y MANTENER UNA EXITOSA CARRERA MÚSICAL EN EL LARGO PLAZO
Los músicos y bandas que aspiran tener una carrera exitosa en la música, por lo general, no lo logran porque persiguen las cosas equivocadas. Aquí están los errores más comunes que los músicos cometen independientemente de su nivel:
Creen que el éxito se puede alcanzar llevando su música y nombre a la mayor cantidad de fanáticos y agentes de la industria como sea posible.
No tienen una verdadera estrategia para la construcción de una carrera exitosa. De hecho, por lo general no diferencian entre "hacer cosas", "las tácticas" y "la estrategia". Las medidas que toman no son parte de una estrategia bien pensada sino que son parte de unas "tácticas" (acciones) inconexas que conducen a resultados decepcionantes.
No tienen una mentalidad para el éxito. El primer requisito para el éxito es lo que siempre evitan quienes fallan: una mentalidad para el éxito. Con la mentalidad equivocada, el éxito en una carrera musical a largo plazo es imposible.
Creen que pueden desarrollar una larga y exitosa carrera musical por su cuenta. En todos los niveles del negocio de la música ir solo es un suicidio (sobre todo cuando se trata de entrar en él).
Concentran su esfuerzo en acercar su música y sus personas a los agentes de la industria músical (sellos disqueros, managers, promotores, editores, etc) sin antes averiguar qué buscan exactamente estas empresas para luego establecer un plan de trabajo que les permita ofrecerlo.
Nunca están realmente activados en la construcción de su propia carrera, ya que se aferran a la creencia de que intentando convertirse en músicos profesionales podrían ir a la quiebra, pasar hambre, o perderlo todo para hacerlo. Creer en estos mitos antiguos les impide tomar decisiones inteligentes para convertirse en un verdadero éxito.
Culpan a todo y a todos de su falta de éxito, oportunidades e ingresos. Se quejan de que nadie les ha dado una oportunidad o que tienen que hacer todo el trabajo duro. Esta forma de pensar es un encubrimiento de sus propios errores, de su pereza y de la dilación que luego les lleva a tomar decisiones pobres.
Se ahogan en los fracasos ocacionados por el enfoque de “ensayo y error”, el enfoque de “veamos qué pasa” o la basura obsoleta que todo el mundo dice que hay qué hacer. Estos enfoques no funcionan para desarrollar una carrera musical y, en algunos casos, son francamente peligrosos para usted, su música y su carrera.
Dos caminos esperan a la mayoría de los músicos que piensan de las formas anteriormente descritas: 1- Años de lucha, frustración y decepción a medida que pasa el tiempo sin llegar a ninguna parte ó 2. Abandonar y volver al vacío trabajo del cual quieren escapar desesperadamente pero no pueden, sintiéndose atrapados. El resultado es siempre triste.
Creen que el éxito se puede alcanzar llevando su música y nombre a la mayor cantidad de fanáticos y agentes de la industria como sea posible.
No tienen una verdadera estrategia para la construcción de una carrera exitosa. De hecho, por lo general no diferencian entre "hacer cosas", "las tácticas" y "la estrategia". Las medidas que toman no son parte de una estrategia bien pensada sino que son parte de unas "tácticas" (acciones) inconexas que conducen a resultados decepcionantes.
No tienen una mentalidad para el éxito. El primer requisito para el éxito es lo que siempre evitan quienes fallan: una mentalidad para el éxito. Con la mentalidad equivocada, el éxito en una carrera musical a largo plazo es imposible.
Creen que pueden desarrollar una larga y exitosa carrera musical por su cuenta. En todos los niveles del negocio de la música ir solo es un suicidio (sobre todo cuando se trata de entrar en él).
Concentran su esfuerzo en acercar su música y sus personas a los agentes de la industria músical (sellos disqueros, managers, promotores, editores, etc) sin antes averiguar qué buscan exactamente estas empresas para luego establecer un plan de trabajo que les permita ofrecerlo.
Nunca están realmente activados en la construcción de su propia carrera, ya que se aferran a la creencia de que intentando convertirse en músicos profesionales podrían ir a la quiebra, pasar hambre, o perderlo todo para hacerlo. Creer en estos mitos antiguos les impide tomar decisiones inteligentes para convertirse en un verdadero éxito.
Culpan a todo y a todos de su falta de éxito, oportunidades e ingresos. Se quejan de que nadie les ha dado una oportunidad o que tienen que hacer todo el trabajo duro. Esta forma de pensar es un encubrimiento de sus propios errores, de su pereza y de la dilación que luego les lleva a tomar decisiones pobres.
Se ahogan en los fracasos ocacionados por el enfoque de “ensayo y error”, el enfoque de “veamos qué pasa” o la basura obsoleta que todo el mundo dice que hay qué hacer. Estos enfoques no funcionan para desarrollar una carrera musical y, en algunos casos, son francamente peligrosos para usted, su música y su carrera.
Dos caminos esperan a la mayoría de los músicos que piensan de las formas anteriormente descritas: 1- Años de lucha, frustración y decepción a medida que pasa el tiempo sin llegar a ninguna parte ó 2. Abandonar y volver al vacío trabajo del cual quieren escapar desesperadamente pero no pueden, sintiéndose atrapados. El resultado es siempre triste.
7 COSAS QUE CADA MÚSICO DEBE SABER SOBRE DESARROLLO PROFESIONAL, CREACIÓN DE OPORTUNIDADES Y VENTAJAS COMPETITIVAS
Hay 7 principios fundamentales que son necesarios para construir, hacer crecer y mantener una exitosa carrera musical. Una vez que los aplique, usted tendrá una enorme ventaja competitiva sobre el 99% de los otros músicos y experimentará un cambio de paradigma que pasará de la "búsqueda de oportunidades" a la "creación de oportunidades”.
1 - La industria del disco no busca buena música para vender, ni siquiera excelentes músicos. Las compañías discográficas, managers, promotores y grandes bandas buscan grandes "personalidades" que también puedan crear buena música. Lo que esto significa es que usted debe probarse a sí mismo que es sólido en tres áreas clave (más allá de la música) con el fin de ponerse a la cabeza de la lista de opciones para quienes buscan un músico.
Es necesario mostrar a los agentes de la industria musical que cualquier relación entre usted y ellos será la mejor inversión para ellos. Esto se hace sumando una gran cantidad de valor agregado y reduciendo los riesgos para ellos. No importa lo buena que usted crea que es su música. Además, cuando se trata de su carrera musical, debe probar que usted pone su dinero donde usted pide a los demás que lo pongan. Eso significa que los agentes de la industria quieren verlo invertir en sí mismo antes de pedirles que hagan lo mismo.
2 - Contrario a lo que la mayoría de la gente cree, la “oportunidad” no es algo que se le dé a los músicos, es algo que estos crean con la mentalidad apropiada, añadiendo valor y reduciendo riesgos para la industria. Si usted quiere construir y mantener una carrera musical exitosa no puede depender de que otros en la industria le “den” la oportunidad ... Usted debe tomar la iniciativa y crear oportunidades para sí mismo y los que le rodean. No es tan difícil como parece cuando se hace lo que dijimos en el punto 1.
3 - El elemento más subestimado y a menudo peor entendido para la construcción de una exitosa carrera musical es tener la mentalidad correcta. Muchos piensan que ya la tienen, pero la verdad es que la mayoría de los músicos no la poseen y los pocos que la tienen a menudo la pierden una vez que las cosas se ponen difíciles, las apuestas son más altas o las situaciones se vuelven estresantes.
4 - Usted no tiene competencia. Usted quizá piensa que el mundo está lleno de competidores y que para llegar al éxito debe "vencer a la competencia”. La verdad es que realmente no tiene ninguna competencia. Una vez que usted es verdaderamente valioso, de bajo riesgo y puede comunicar esto de manera eficaz, la industria de la música va a buscarlo, no importa cuántas personas con talento estén tratando de lograr las mismas cosas que usted.
5 - Los agentes de la industria del disco buscan músicos y bandas para invertir en el largo plazo: ellos invierten en “personalidades”, no en "música". La industria quiere estar segura de que usted está comprometido en el largo plazo y buscarán las pruebas de ello sobre la base de lo que puedan averiguar de su mentalidad, de su compromiso, de su historial, su estrategia, su valor y elementos de riesgo.
6 - “Meter un pie en la puerta” de la industria del disco es el objetivo principal de la mayoría de los músicos. Piensan que una vez que estén allí permanecerán dentro y su carrera se construirá alrededor de la música que crean. Este mito es la forma más segura de que lo saquen a uno por la misma puerta en la que acaba de meter el pie. Para llegar a ser un músico profesional debe tener una estrategia que lo meta en el negocio, lo mantenga en el negocio y haga que usted y todos a su alrededor prosperen en el negocio.
7 - El secreto más grande del éxito en el desarrollo de su propia carrera musical es la integración de todas las partes. Esto significa que cuando usted hace algo (por ejemplo, promocionar su álbum, invitar a la gente a su sitio web, expandir su presencia en los medios sociales, promocionar sus shows en vivo, etc) esto debe estar integrado con todo lo demás que esté haciendo. Cuando se desconectan las piezas, no son más que acciones individuales ineficaces. Cuando se integran como parte de una estrategia real, entonces sus posibilidades de lograr sus objetivos son muy altas".
1 - La industria del disco no busca buena música para vender, ni siquiera excelentes músicos. Las compañías discográficas, managers, promotores y grandes bandas buscan grandes "personalidades" que también puedan crear buena música. Lo que esto significa es que usted debe probarse a sí mismo que es sólido en tres áreas clave (más allá de la música) con el fin de ponerse a la cabeza de la lista de opciones para quienes buscan un músico.
Es necesario mostrar a los agentes de la industria musical que cualquier relación entre usted y ellos será la mejor inversión para ellos. Esto se hace sumando una gran cantidad de valor agregado y reduciendo los riesgos para ellos. No importa lo buena que usted crea que es su música. Además, cuando se trata de su carrera musical, debe probar que usted pone su dinero donde usted pide a los demás que lo pongan. Eso significa que los agentes de la industria quieren verlo invertir en sí mismo antes de pedirles que hagan lo mismo.
2 - Contrario a lo que la mayoría de la gente cree, la “oportunidad” no es algo que se le dé a los músicos, es algo que estos crean con la mentalidad apropiada, añadiendo valor y reduciendo riesgos para la industria. Si usted quiere construir y mantener una carrera musical exitosa no puede depender de que otros en la industria le “den” la oportunidad ... Usted debe tomar la iniciativa y crear oportunidades para sí mismo y los que le rodean. No es tan difícil como parece cuando se hace lo que dijimos en el punto 1.
3 - El elemento más subestimado y a menudo peor entendido para la construcción de una exitosa carrera musical es tener la mentalidad correcta. Muchos piensan que ya la tienen, pero la verdad es que la mayoría de los músicos no la poseen y los pocos que la tienen a menudo la pierden una vez que las cosas se ponen difíciles, las apuestas son más altas o las situaciones se vuelven estresantes.
4 - Usted no tiene competencia. Usted quizá piensa que el mundo está lleno de competidores y que para llegar al éxito debe "vencer a la competencia”. La verdad es que realmente no tiene ninguna competencia. Una vez que usted es verdaderamente valioso, de bajo riesgo y puede comunicar esto de manera eficaz, la industria de la música va a buscarlo, no importa cuántas personas con talento estén tratando de lograr las mismas cosas que usted.
5 - Los agentes de la industria del disco buscan músicos y bandas para invertir en el largo plazo: ellos invierten en “personalidades”, no en "música". La industria quiere estar segura de que usted está comprometido en el largo plazo y buscarán las pruebas de ello sobre la base de lo que puedan averiguar de su mentalidad, de su compromiso, de su historial, su estrategia, su valor y elementos de riesgo.
6 - “Meter un pie en la puerta” de la industria del disco es el objetivo principal de la mayoría de los músicos. Piensan que una vez que estén allí permanecerán dentro y su carrera se construirá alrededor de la música que crean. Este mito es la forma más segura de que lo saquen a uno por la misma puerta en la que acaba de meter el pie. Para llegar a ser un músico profesional debe tener una estrategia que lo meta en el negocio, lo mantenga en el negocio y haga que usted y todos a su alrededor prosperen en el negocio.
7 - El secreto más grande del éxito en el desarrollo de su propia carrera musical es la integración de todas las partes. Esto significa que cuando usted hace algo (por ejemplo, promocionar su álbum, invitar a la gente a su sitio web, expandir su presencia en los medios sociales, promocionar sus shows en vivo, etc) esto debe estar integrado con todo lo demás que esté haciendo. Cuando se desconectan las piezas, no son más que acciones individuales ineficaces. Cuando se integran como parte de una estrategia real, entonces sus posibilidades de lograr sus objetivos son muy altas".
Si quieres más información sobre Tom Hess y sus programas de estudio puedes darte una vuelta por su página web haciéndo click en el siguiente link: http://tomhess.net/MusicCareer.aspx
sábado, 13 de septiembre de 2014
EL PLAN MAESTRO Parte I: Definición de Objetivos
"No sabemos lo que realmente pretendemos
hasta que se traza mentalmente una vía de acción"
John Dewey, Human Nature and Conduct, 1930
Si hasta ahora hemos visto la importancia de los requisitos más obvios para darle solidez a un proyecto artístico, este es el momento de hablar del elemento que allanará el camino que debemos recorrer para llegar a buen destino: la Planificación.
En el mundo artístico las explicaciones mágicas como el golpe de suerte, ser descubierto o la genialidad innegable son parte de la fantasía que envuelve al arte mismo pero, más allá de crear una ilusión, estos aspectos juegan un papel mínimo en el posicionamiento de un artista. Lo que realmente marca una diferencia es la capacidad de definir objetivos y planificar las acciones necesarias para llegar a ellos, lo que llamaremos en conjunto Planificación.
En primer lugar debemos entender los objetivos como una serie de peldaños inevitablemente interrelacionados donde el último peldaño será el objetivo permanente y el resto los objetivos temporales. Es obvio que para llegar al último tenemos que pasar por los anteriores pero para ello debemos definir objetivamente cada uno. En palabras de un experto "Los objetivos deben ser expresados en términos muy simples, concisos y precisos; de este modo las acciones que sea necesario tomar para su alcance se podrán desarrollar en la forma más práctica y efectiva"*. Así podremos comprender mejor las tareas que nos toca terminar para llegar a lo que aspiramos y las que debemos cumplir para mantenernos en el nicho que hayamos creado para nosotros pues "no hay cosa peor que trabajar erróneamente en pos de un objetivo, ya que con ello se pueden lograr efectos muy opuestos a los perseguidos"*.
Pero cuanto más lejos apuntemos mayores serán las responsabilidades, por lo que, para la definición del objetivo permanente, es crucial la mayor sinceridad al respondernos un grupo de preguntas clave: ¿Hasta dónde quiero llegar? ¿Cuánto de mi vida personal y familiar debo sacrificar? ¿Estoy dispuesto a ese sacrificio? Si mi decisión está ligada a la participación de otros en la empresa, ¿estoy dispuesto a continuar si los otros la abandonan? ¿Tengo alguna otra aspiración tan importante como esta? Y, si la tengo, ¿podrían entrar las dos en conflicto?
Para hacer más visual nuestra idea hemos creado La Pirámide Inversa de la Fama, una representación gráfica del aumento de las responsabilidades con cada peldaño que ascendemos en nuestra escalera de objetivos.
Digamos que hemos decidido aprender a tocar un instrumento, eso nos coloca en la sección A de la pirámide. Nuestras responsabilidades giran entorno a ganarnos la vida y dedicarle tiempo al aprendizaje con disciplina y constancia; junto a ello están la familia, los amigos y todas las cosas que hacen de la vida algo valioso. Pero quizá con el tiempo nos juntemos con algunos amigos para armar una banda y tocar nuestras canciones; eso nos coloca en la sección B de la pirámide. Ahora, a nuestras responsabilidades se suman las que implica tener una banda: escoger un sitio y días de ensayo, buscar un sitio donde tocar en vivo, grabar un par de canciones, administrar una página de facebook para la banda, crear un logo y una imagen, coordinar el tiempo de cada integrante de acuerdo a las actividades del grupo... Todo esto para establecernos a nivel local. Pero quizás entonces nos atrape la idea de sonar a nivel regional, así que ahora debemos compartir todas las responsabilidades enumeradas con establecer relaciones con los medios regionales (radio tradicional, radio en internet, prensa escrita y digital, televisión, etc.), invertir en mejores equipos, grabar un video, grabar un EP, editar un CD, distribuir el CD... Logrado este objetivo lo más natural es querer seguir adelante, así que todo el esfuerzo anterior habrá que multiplicarlo por la cantidad de estados o provincias que tenga nuestro país, grabar más canciones, grabar más videos, más sesiones fotográficas, más inversión en publicidad y un largo etcétera que incluye aspectos legales poco atractivos.

A estas alturas no deben quedar dudas sobre lo que implica embarcarse en una carrera internacional por lo que, repetimos, se requiere una gran dosis de sinceridad a la hora de definir el objetivo permanente de nuestra carrera. Definido este comenzaremos a elaborar el plan de trabajo que nos llevará a donde queremos. Ese será el tema de nuestro próximo post.
En el mundo artístico las explicaciones mágicas como el golpe de suerte, ser descubierto o la genialidad innegable son parte de la fantasía que envuelve al arte mismo pero, más allá de crear una ilusión, estos aspectos juegan un papel mínimo en el posicionamiento de un artista. Lo que realmente marca una diferencia es la capacidad de definir objetivos y planificar las acciones necesarias para llegar a ellos, lo que llamaremos en conjunto Planificación.
En primer lugar debemos entender los objetivos como una serie de peldaños inevitablemente interrelacionados donde el último peldaño será el objetivo permanente y el resto los objetivos temporales. Es obvio que para llegar al último tenemos que pasar por los anteriores pero para ello debemos definir objetivamente cada uno. En palabras de un experto "Los objetivos deben ser expresados en términos muy simples, concisos y precisos; de este modo las acciones que sea necesario tomar para su alcance se podrán desarrollar en la forma más práctica y efectiva"*. Así podremos comprender mejor las tareas que nos toca terminar para llegar a lo que aspiramos y las que debemos cumplir para mantenernos en el nicho que hayamos creado para nosotros pues "no hay cosa peor que trabajar erróneamente en pos de un objetivo, ya que con ello se pueden lograr efectos muy opuestos a los perseguidos"*.
Para hacer más visual nuestra idea hemos creado La Pirámide Inversa de la Fama, una representación gráfica del aumento de las responsabilidades con cada peldaño que ascendemos en nuestra escalera de objetivos.
Digamos que hemos decidido aprender a tocar un instrumento, eso nos coloca en la sección A de la pirámide. Nuestras responsabilidades giran entorno a ganarnos la vida y dedicarle tiempo al aprendizaje con disciplina y constancia; junto a ello están la familia, los amigos y todas las cosas que hacen de la vida algo valioso. Pero quizá con el tiempo nos juntemos con algunos amigos para armar una banda y tocar nuestras canciones; eso nos coloca en la sección B de la pirámide. Ahora, a nuestras responsabilidades se suman las que implica tener una banda: escoger un sitio y días de ensayo, buscar un sitio donde tocar en vivo, grabar un par de canciones, administrar una página de facebook para la banda, crear un logo y una imagen, coordinar el tiempo de cada integrante de acuerdo a las actividades del grupo... Todo esto para establecernos a nivel local. Pero quizás entonces nos atrape la idea de sonar a nivel regional, así que ahora debemos compartir todas las responsabilidades enumeradas con establecer relaciones con los medios regionales (radio tradicional, radio en internet, prensa escrita y digital, televisión, etc.), invertir en mejores equipos, grabar un video, grabar un EP, editar un CD, distribuir el CD... Logrado este objetivo lo más natural es querer seguir adelante, así que todo el esfuerzo anterior habrá que multiplicarlo por la cantidad de estados o provincias que tenga nuestro país, grabar más canciones, grabar más videos, más sesiones fotográficas, más inversión en publicidad y un largo etcétera que incluye aspectos legales poco atractivos.

A estas alturas no deben quedar dudas sobre lo que implica embarcarse en una carrera internacional por lo que, repetimos, se requiere una gran dosis de sinceridad a la hora de definir el objetivo permanente de nuestra carrera. Definido este comenzaremos a elaborar el plan de trabajo que nos llevará a donde queremos. Ese será el tema de nuestro próximo post.
*Cita del libro Las Naciones y su Defensa Integral, Víctor Maldonado Michelena, 1962
lunes, 7 de julio de 2014
IMAGEN E IDENTIDAD
"Una imagen vale más que mil palabras", o al menos eso es lo que dice y quiere creer el mundo actual. Pero, más allá de la validez de la frase, lo cierto es que la "imagen" se ha convertido en el principal proveedor de contenidos de la actualidad y como tal debemos aprovecharla.
Etimológicamente derivada del latín "imitari" (imitar), la imagen se define como una representación de la realidad, mas no como la realidad misma, y allí residen su fuerza y su debilidad: la imagen apunta hacia la realidad sin contenerla. Esto da a la imagen una plasticidad que le permite agregar o sustraer elementos a aquello que representa, quedando la realidad suspendida ante el poder de convicción de la imagen.
Como ejemplo de esto veamos las siguientes fotografías:

La segunda fotografía es un clásico de las fotos falsas. Tomada en 1934, en medio de una ola de rumores que decían que en el lago Ness habitaba una serpiente marina, la fotografía tardó 50 años en ser desechada definitivamente como un montaje y diez más para que Christian Spurling, uno de creadores de la misma, confesara cómo la habían hecho. A pesar de la improbabilidad del hecho, la foto se usó todos esos años como una "prueba" de la existencia del legendario monstruo.
El valor de ambas imágenes radica en su capacidad de sugerir, a través de una representación convincente, una realidad paralela estimulando las emociones: en la primera peligro, acción, miedo, sorpresa; en la segunda misterio, curiosidad, intriga. Por aquí podemos concluir que el verdadero objetivo de la imagen no es dar un discurso (decir algo) sino afectar al espectador, emocionarlo, atraparlo.
De este modo llegamos al punto que nos interesa explotar: en el arte de crear una imagen artística lo primordial es que esta sea sugerente, emocional, identificable y creíble. Esto se logra cuando la imagen es coherente con el estilo y el discurso de las canciones, apuntando hacia estos en una composición plástica inconfundible que da lugar a lo que llamaremos identidad.

Como ejemplo logrado de lo que decimos, podemos nombrar a Diamanda Galás, cuya imagen siniestra se apoya en una propuesta musical tan desgarradora, misteriosa y angustiante que no da pie a equívocos, lo que ves es lo que vas a oír. Es característico de esta artista el uso de los colores negro y rojo a lo largo de su carrera, así como de largas pestañas postizas y un maquillaje que destacan su palidez y los rasgos duros de su rostro, además de usar un vestuario entre "gótico" y sadomasoquista obviamente negro.
De esta manera Galás ha conseguido una identidad inconfundible al cohesionar música, texto e imagen en un conjunto indivisible que se hace patente con sólo escuchar el nombre de Diamanda Galás.
Lo mismo podemos decir de artistas como Tom Waits, Enrique Bunbury, Shakira y hasta La Tigresa del Oriente, cuyo abigarrado despliegue visual es tan de mal gusto como su música, lo que crea una identidad propia y única para esta artista.

Como ejemplo logrado de lo que decimos, podemos nombrar a Diamanda Galás, cuya imagen siniestra se apoya en una propuesta musical tan desgarradora, misteriosa y angustiante que no da pie a equívocos, lo que ves es lo que vas a oír. Es característico de esta artista el uso de los colores negro y rojo a lo largo de su carrera, así como de largas pestañas postizas y un maquillaje que destacan su palidez y los rasgos duros de su rostro, además de usar un vestuario entre "gótico" y sadomasoquista obviamente negro.
De esta manera Galás ha conseguido una identidad inconfundible al cohesionar música, texto e imagen en un conjunto indivisible que se hace patente con sólo escuchar el nombre de Diamanda Galás.
Lo mismo podemos decir de artistas como Tom Waits, Enrique Bunbury, Shakira y hasta La Tigresa del Oriente, cuyo abigarrado despliegue visual es tan de mal gusto como su música, lo que crea una identidad propia y única para esta artista.
Cuando el talento se decanta por la comedia musical el trabajo de construir una imagen que proporcione una identidad inconfundible radica en una combinación de contrastes cuyo objetivo es producir risa, a la manera de Tenacious D o Weird Al Yankovic.
En el caso de los alemanes de Knorkator el chiste radica en la contraposición de grandes dosis de humor a nivel visual y letrístico frente a la secular seriedad de la música heavy metal alemana. Este recurso está logrado en su máxima expresión en el video Du Nich, donde Till Lindemann (Rammstein) observa imperturbable a Stumpen (Knorkator) durante cuatro minutos absurdos mientras suena un tema fuerte con una letra no tan tonta como parece (nótese el contraste de vestimenta, porte y actitud de ambos cantantes destacados en un escenario simple y sin elementos llamativos)
Pero, si no tenemos una imagen clara y definida ni estamos haciendo comedia musical, lo más probable es que, como dice la sabiduría popular, estemos meando fuera del perol y tengamos un pastiche de incongruencias visuales, musicales y líricas que nos pueden llevar a las listas de la peor imagen de banda o a ser el artista peor vestido del año en el mejor de los casos. Para evitar esto es necesario tener en claro qué es lo que se quiere comunicar desde el momento en que se toma el lápiz para escribir una canción. No es necesario tener un equipo de asesores de imagen o vestuaristas para darle coherencia a nuestra propuesta visual, pero no está de más preguntar a un fotógrafo profesional o a una amiga con buen gusto si lo que estamos haciendo va por buen camino o no.
Para que quede una prueba de lo que no se debe hacer, aquí están algunas imágenes:
No tener la valentía de aceptar que se está usando la imagen equivocada puede terminar en el desperdicio de mucho dinero para hacer un video que puede pasar a la historia como uno de los peores:
Mas claro imposible. La coherencia entre texto, música e imagen es lo que nos dará una identidad verosímil, y esto no es difícil cuando somos sinceros en lo que hacemos.
viernes, 13 de junio de 2014
DE DÓNDE SON LAS GRANDES CANCIONES
Aunque lo parezca, no es tan obvio que para establecerse en el mercado musical se necesiten buenas canciones, especialmente cuando cada músico se ve a sí mismo como la joya perdida que los cazatalentos no han sabido hallar. Y menos obvio aún en tanto que el concepto de lo que es una buena canción se ha perdido entre clichés, modas, exhibicionismo virtuoso y el enmascaramiento tecnológico (¡Oh San Protools, hasta dónde nos has llevado!), sin mencionar la trampa de las Listas de los "Top algo" que hace más de 50 años desarmó Jean Paul Sartre en su Crítica De La Razón Dialéctica.
Si a cuenta de lo que llevamos dicho una buena canción no está determinada por su popularidad, recursos técnicos o buena grabación, entonces ¿qué es una buena canción?
Comencemos por aclarar que los géneros musicales son categorías para clasificar composiciones con características comunes (no para calificarlas), por lo que decir que un estilo musical es mejor que otro es algo sin fundamento. Ahora bien, lo que sí se puede calificar es la canción como objeto ya que, en todos los géneros, requiere de ciertos elementos para considerarse lograda. Estos elementos son:
1- Una melodía sugerente y cantable
El primer elemento que captamos en una canción es su melodía, la sucesión coherente de notas y silencios en el tiempo. La misma está bien lograda cuando sugiere emociones y es cantable o, como se suele decir, tiene "gancho".
2- Congruencia entre melodía y texto
El texto ligado a la melodía debe tener conexión con las emociones y sensaciones que sugiere la segunda. Mientras más perfecta es la relación entre melodía y texto más lograda es la canción en su conjunto
3- Un texto con el que se identifique el oyente
Cuando escribimos el texto de una canción debemos asegurarnos de que el mismo tenga un significado claro con el cual el oyente pueda identificarse. Esto no quiere decir que pensemos en lo que le gustaría escuchar al público sino todo lo contrario: escribir desde la experiencia personal con el lenguaje que manejamos es reflejarnos en la canción y es allí donde nace la empatía entre el oyente y el compositor.
4- Sinceridad y necesidad
Todos los elementos mencionados, al ser traducidos en canción, deben hacernos sentir que estamos ante una afirmación sincera, donde cada palabra y cada nota son inequívocas y necesarias.
Estos cuatro elementos actúan entrelazados y el descuido de uno afecta, sin duda, la realización de los otros. Sin embargo, es importante tener muy claro el género para el que una canción es compuesta, de lo contrario las contradicciones estilísticas se harán patentes y lo que podríamos conseguir sería una breve temporada entre los exponentes de la comedia musical (estas contradicciones están claramente mostradas en el recomendable manga-serie-película Detroit Metal City).
No podemos cerrar este artículo sin parafrasear el consejo que los mejores artistas han seguido y predicado: hay que escuchar a los grandes maestros, estudiarlos, asimilarlos y, a la vez, ir buscando nuestra propia voz. Franz Schubert, Rubén Blades, Slayer, Agustín Lara, The Beatles, Hugo Wolf, Michael Jackson... En cada género hay más de una luminaria, son ellos quienes han abierto el camino que transitamos. Aprendamos de ellos y dejemos que nuestro instinto nos conduzca a nuestro nicho en el mundo musical.
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